jueves, marzo 10

bendición Celta


Mis labios dan las gracias por el aliento que me das para seguir adelante. Gracias por el camino que me enseñas.Algún día cercano.

Bendición Celta:
Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano.
Que vivas por el tiempo que ...tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente.
Recuerda siempre olvidar las... cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron.
Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles. Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.
Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado. Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan.
Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.
Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte. Que el Señor te guarde en su mano, y no apriete mucho su puño. Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y el cielo te acoja. Y que la fortuna de las colinas irlandesas te abrace.
Que las bendiciones de San Patricio te contemplen. Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero.
Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees.
Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones. Que no conozcas nada más que la felicidad.
Desde este día en adelante, que Dios te conceda muchos años de vida, de seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.

lunes, marzo 7

Mi verdadera...

Tu verdadera patria es el Universo.
Tu verdadera meta es ser tú mismo y no lo que los otros quieren que tú seas.
Tu verdadero amor es el amor a la vida.
Tu verdadero poder es el poder de ayudar.
Tu verdadera felicidad es amar lo que haces.
Tu verdadero trabajo es crear belleza.
Tu verdadero estudio es desarrollar tu atención.
Tu verdadera acción social es sembrar Conciencia.
Tu verdadera disciplina, es domar tu ego individual.
Tu verdadera generosidad es no querer nada para ti que no sea para los otros.
Tu verdadera valentía es dejar lo seguro por lo incierto.
Tu verdadera aventura es dar un paso en el vacío.

Dar un paso en el vacío es sentarse a meditar, vaciando la mente de pensamientos, el corazón de sentimientos, el sexo de deseos y el cuerpo de movimientos y, concentrando tu atención sobre ti mismo, verte existir, sin tratar de lograr nada, de saber nada, de eliminar nada, solamente verte…

domingo, marzo 6

GRACIAS

gracias, por hacerme descubrir, cada tono, color, olor, sabor, sensación y más que pueda haber en todos los arcoiris que voy descubriemdo. Gracias.M.


sábado, marzo 5

A mi maestro.A mi maestra.A mi maestra, A mi maestra

Hay gente que con sólo decir una palabra,
enciende la luz y los rosales
que con sólo sonreir entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas
y nos hace recorrer toda la magia.
.
(Frag. Hamlet L. Q.)
.
.
Haberlas encontrado en el camino de la vida es un buen recuerdo y, a veces, una compañía sin igual.

Alas para volar(el empujon)

El empujón que M. nos da lo amo, ya que sin ese empujón, no sentiría muchas cosas, comprendo mejor mi vuelo y el vuelo del grupo.Gracias.M


Alas para volar...*.♥


El águila empujó gentilmente sus pichones hacia la orilla del nido. Su corazón se aceleró con emociones conflictivas, al mismo tiempo en que sintió la resistencia de los hijos a sus insistentes empujones.

...¿Por qué la emoción de volar tiene que comenzar con el miedo de caer?, pensó ella.
El nido estaba colocado bien en el alto de un pico rocoso. Abajo, solamente el abismo y el aire para sustentar las alas de los hijos.

¿Y si justamente ahora esto no funcionase ?, se decía.

A pesar del miedo, el águila sabía que aquel era el momento. Su misión estaba presta a ser completada; restaba todavía una tarea final: el empujón. El águila se llenó de coraje.

Mientras sus hijos no descubriesen sus alas no habría propósito para sus vidas. Mientras ellos no aprendieran a volar no comprenderían el privilegio que era nacer águila.
El empujón era el mejor regalo que ella podía ofrecerles. Era su supremo acto de amor. Entonces, uno a uno, ella los precipitó hacia el abismo.

¡¡Y entonces volaron!!.

Autor desconocido.

A veces, en nuestras vidas, las circunstancias hacen el papel del águila. Son ellas las que nos empujan hacia el abismo.
Y quien sabe… tal vez sean ellas, las propias circunstancias, las que nos hacen descubrir que tenemos alas para volar…

.


.*. wings to fly ♥


The eagle nestling gently pushed to the edge of the nest. His heart raced with conflicting emotions at the same time he felt the resistance of children to their insistent pushing.

... Why the thrill of flying has to start with the fear of falling?, she thought.
The nest was placed right at the top of a rocky peak. Below, only the air gap and to support the wings of the children.

What if this does not work right now?, they said.

Despite the fear, the eagle knew that this was the time. Its mission was given to be completed, yet remained one final task: the push. The eagle was filled with courage.

While their children discovered their wings do not have purpose in their lives. While they do not learn to fly not understand the privilege I was born an eagle.
The push was the best gift she could offer. It was her supreme act of love. Then, one by one, she plunged into the abyss.

And then flew!.

Author unknown.

Sometimes in our lives, circumstances dictate the role of the eagle. They are the ones that push us toward the abyss.
And who knows ... maybe they are the very circumstances, which make us discover we have wings to fly ...

TENDER LA MANO

Esta cancion y las palabras que vienen con el, son para el grupo de mi formación. Con mucho amor.








No soy más no soy menos, si lo conosco te lo emseño, aprendes aprendo.

viernes, febrero 25

Meditar es mejor que bailar.

Un nuevo estudio sugiere que el ballet profesional y moderno bailarines no son tan emocionalmente en sintonía con sus cuerpos como son las personas que habitualmente practican la meditación.

Investigadores de la Universidad de California , Berkeley, seguido muy de cerca cómo las emociones de los meditadores experimentados y bailarines profesionales seguido cambios en el cuerpo como la respiración y frecuencia cardíaca.

Ellos encontraron que los bailarines que dedican gran cantidad de tiempo y esfuerzo a desarrollar el conocimiento y un control preciso sobre sus músculos no tienen una fuerte mente-cuerpo conexión que hacen otras personas más.

Por el contrario, los profesionales veteranos de la Vipassana o la atención plena meditación - una técnica centrada en la observación de la respiración, latido del corazón, pensamientos y sentimientos sin juicio - mostró la más cercana al cuerpo de bonos mente, según el estudio.

"Todos hablamos de nuestras emociones como si estuvieran íntimamente relacionada con nuestro cuerpo - como el dolor de la tristeza''''y''ruptura de un vaso sanguíneo''con ira", dijo Robert Levenson, profesora de la Universidad de Berkeley y la psicología autor principal del estudio.

"Hemos tratado de medir con precisión qué tan cerca que la conexión fue, y encontró que era más fuerte para meditadores."

Los resultados ofrecen nuevas pistas en el misterio de la conexión mente-cuerpo.

Para el experimento, los investigadores reclutaron a voluntarios de centros de meditación y danza alrededor de la San Francisco Bay Area y a través de Craigslist. La muestra del estudio incluyó a 21 bailarines con al menos dos años de formación en danza moderna o el ballet y el 21 de meditadores experimentados con al menos dos años de práctica de Vipassana. Un tercer grupo de control "fue compuesta por 21 adultos moderadamente activos sin formación en la danza, la meditación, Pilates o los deportes profesionales.

Los participantes, que tenían edades comprendidas entre 18 y 40 estaban conectados con los electrodos para medir las respuestas corporales mientras veían una carga emocional escenas de películas y utilizó una línea de clasificación para indicar cómo se sentían.

Aunque todos los participantes informaron reacciones emocionales similares a los clips de película, los meditadores mostraron fuertes correlaciones entre las emociones que dijeron sentirse y la velocidad de sus latidos. Sorprendentemente, las diferencias entre los bailarines y el grupo control eran mínimas.

Los investigadores teorizan que los bailarines aprenden a cambiar el foco entre el tiempo, la música, el espacio, y los músculos y lograr una mayor conciencia de su tono muscular, la alineación del cuerpo y la postura.

"Estas son muy útiles para llegar a ser una mejor bailarina, pero no estrechar los lazos entre la mente y el cuerpo en la emoción", dijo Levenson.

Read more: Meditation better than dancing - The Times of India http://timesofindia.indiatimes.com/life-style/spirituality/holistic-living/Meditation-better-than-dancing/articleshow/7569978.cms#ixzz1Eynuhm2U

viernes, febrero 18

El mundo global aumenta el “miedo a la insignificancia

Carlo Strenger:a” El mundo global aumenta el “miedo a la insignificancia

Los medios de comunicación y sus estrellas entrampan al “homo globalis”


En un pasado no lejano, los jóvenes aspiraban a convertirse en abogados o médicos. Ahora, anhelan alcanzar la fama de Mark Zuckerberg o de Angelina Jolie, un deseo que se extiende también a los adultos. La imposibilidad de lograr semejante objetivo causa estragos en la imagen que se tiene de uno mismo y menoscaba nuestro sentimiento de merecimiento personal, advierte el psicólogo de la Universidad de Tel Aviv, Carlo Strenger. En entrevista exclusiva para Tendencias21, Strenger nos explica de manera detallada el fenómeno del miedo a la insignificancia, sus consecuencias para nuestra sociedad y también la manera de superarlo. Por Yaiza Martínez.



Carlo Strenger. Imagen cortesía de Carlo Strenger.
Carlo Strenger. Imagen cortesía de Carlo Strenger.
En un pasado no lejano, los jóvenes aspiraban a convertirse en abogados o médicos. Ahora, anhelan alcanzar la fama de Mark Zuckerberg o de Angelina Jolie, un deseo que se extiende también a los adultos. La imposibilidad de lograr semejante objetivo causa estragos en la imagen que se tiene de uno mismo y menoscaba nuestro sentimiento de merecimiento personal, advierte el psicólogo de laUniversidad de Tel Aviv, Carlo Strenger.

Strenger ha realizado una extensa investigación interdisciplinar que ha demostrado que, en la última década, el miedo a la “insignificancia” se ha extendido en la sociedad moderna. Los hallazgos de su estudio han sido presentados en un libro reciente, titulado “The Fear of Insignificance: Searching for Meaning in the Twenty-first Century (El miedo a la insignificancia: buscando el sentido en el siglo XXI).

En este libro, se reflejan las investigaciones llevadas a cabo durante una década acerca de los niveles incrementados de ansiedad y depresión en el individuo. Según Strenger, la “ansiedad global” había sido demostrada en estudios previos, pero hasta ahora no se había analizado y explicado completamente. Para hacerlo, ha sido preciso un análisis extenso e interdisciplinar.

“The fear of Insignificance” integra así cientos de proyectos de investigación, desde modelos económicos a estudios sociológicos y de psicológica existencial experimental. La principal conclusión de este compendio es la siguiente: el miedo a la insignificancia tiene su origen en el acceso mediático global, que propicia que cualquiera pueda compararse con las personas más importantes del mundo.

En entrevista exclusiva para Tendencias21, el psicólogo de la Universidad de Tel Aviv explica de manera detallada el fenómeno del miedo a la insignificancia, sus consecuencias para nuestra sociedad y también la manera de superarlo:

¿Por qué empezó usted a estudiar el fenómeno del “miedo a la insignificancia? ¿Se dio cuenta de que había mayores niveles de ansiedad en sus pacientes, en el marco de su práctica médica regular?

A finales de la década de los años 90, comencé a notar que la gente se preguntaba con mayor frecuencia si estaba llevando una vida importante, y empecé a cuestionarme el porqué. Presenté algunos de los resultados de mis investigaciones a este respecto en un libro anterior, The Designed Self (2004), pero sentía que era necesario un método interdisciplinar para comprender completamente el fenómeno. Por otro lado, cada vez aparecían más informes dentro de la literatura psiquiátrica acerca del aumento de la depresión y de la ansiedad. Me preguntaba por qué pasaba todo esto, particularmente cuando muchas personas de las que trataba llevaban vidas interesantes y gratificantes. A pesar de todo, se sentían ansiosas y pensaban que no lo estaban haciendo suficientemente bien.

¿Qué es el “homo globalis”?

Estamos siendo testigos de una revolución comparable en alcance con la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX, aunque mucho más rápida que ésta. En un periodo de tiempo muy breve, las nuevas tecnologías de la comunicación han dado lugar a un sistema de infoocio global que está cambiando profundamente la cultura y la economía globales. El “homo globalis” es una nueva especie humana íntimamente vinculada con este sistema, y cuya experiencia viene definida por sus conteni
Carlo Strenger: El mundo global aumenta el “miedo a la insignificancia”
¿Cómo pueden los medios de comunicación globales afectar o impactar en la forma en que nos percibimos a nosotros mismos?

El sistema de infoocio global está necesitado de celebridades globales que resulten atractivas a la audiencia global, con fines publicitarios. Como resultado, los medios de comunicación están llenos de historias de éxito global, desde la de Steve Jobs a la de Oprah Winfrey. Estas historias llegan a formar parte de nuestras consciencias, en las que se perpetúa el mito de que un éxito de este tipo es accesible para todo aquél que, simplemente, tenga iniciativa y talento. Pero esto es completamente falso: los medios de comunicación están llenos de historias que en realidad le pasan sólo a una persona entre un millón. A pesar de eso, todos acabamos sintiendo que si no tenemos tanto éxito es que hemos fallado y nuestra vida no es importante.

Su investigación se hizo siguiendo un método interdisciplinar. En su opinión, ¿qué otros factores podrían estar fomentando la ansiedad creciente del individuo moderno, además de su miedo a la insignificancia?

Hay diversos factores, como la valoración que se hace de la juventud en los medios de comunicación, las historias sobre éxitos a muy temprana edad. Mark Zuckerberg, que a los 26 años ha cambiado el mundo, es un ejemplo perfecto. Estos modelos hacen que la gente tema que aquello que no han logrado antes de los 40 años deje de ser realizable y valioso a partir de entonces. Esta idea aumenta la ansiedad y desvaloriza las carreras tradicionales, que precisan de mucho tiempo para evolucionar y no conducen a un éxito financiero espectacular ni a la fama.

¿Cuáles serían las consecuencias del miedo a la insignificancia para la sociedad?

Este miedo propicia una búsqueda constante del éxito rápido. Las personas talentosas buscan desesperadamente el éxito precoz. Por otro lado, aquéllos que no sienten la necesidad de hacer carrera, están fascinados por la telerrealidad, el género definitorio de la televisión hoy día. Porque en la telerrealidad podemos ver cómo individuos “corrientes”, como cualquiera de nosotros, se hacen famosos en nada de tiempo. Valores como la investigación en el conocimiento o la contribución a la mejora de la sociedad están menos claros en nuestra sociedad de lo que nunca lo han estado anteriormente.

¿Cómo podemos superar el miedo a la insignificancia?

No creo que pueda eliminarse la comparación en la constitución de la autoestima. En algún grado, todos nos comparamos a nosotros mismos con los demás. Pero necesitamos hacernos conscientes de que si medimos nuestra propia valía a partir de criterios comparativos como la riqueza y la fama, estamos condenados a vivir en un miedo constante a la insignificancia.

He trabajado con muchas personas exitosas, y puedo decir que si sólo te mides a ti mismo a través de la comparación con los éxitos ajenos, nunca te sentirás satisfecho: tu exposición perderá valor; a los críticos no les gustará tu próximo libro; alguien de tu propia empresa llegará más lejos que tú y más rápidamente… Cada logro se convertirá sólo en un punto de referencia a superar, por el logro siguiente.

El camino hacia la auto-realización pasa por sentir que uno está viviendo de manera auténtica su propia vida, que existe una lógica inherente a nuestro propio desarrollo. La autoestima estable se alcanza a través de lo que yo llamo una “auto-aceptación activa”: ésta requiere del autoconocimiento y de unos valores claros, así como de una conciencia creciente sobre nuestra contribución al mundo. Esta contribución no puede ser evaluada con mediciones comparativas.

La segunda herramienta sería la inversión en nuestra propia cosmovisión. Muchas personas buscan el alivio a la ansiedad en libros de autoayuda sin base científica, que prometen el éxito rápido; o en libros de “espiritualidad pop” que prometen el acceso instantáneo a una felicidad duradera. Todo esto es charlatanería, y fomenta la decepción.

Una cosmovisión estable requiere de mucho trabajo. Nadie espera quedar satisfecho con el esfuerzo de tan sólo unos días. Entonces, ¿por qué vamos a adquirir fuerza mental y una cosmovisión estable sin trabajar duro? La educación liberal no debería orientarse sólo hacia la obtención de rápidas y exitosas carreras, sino también hacia cuestiones fundamentales acerca de los valores y verdades que se han perdido en los últimos tiempos, y que necesitan ser reestablecidas. Pero la inversión en la cosmovisión personal no termina cuando te gradúas. Es un proceso para toda la vida, que debería ser valorado y disfrutado.